El día del libro los dragones nos echamos al monte. Es una tradición como otra cualquiera. No es por boicotear a los libreros, es que San Jorge no se ganó su fama y prestigio escribiendo sonetos. Y nos da miedo que vuelva a las andadas. Que San Jorge se enamore supone el derramamiento de la sangre de un dragón. Es un silogismo lógico. Los dragones que ladran, el día del libro buscan cuevas, túneles, sitios oscuros para refugiarse. Y aúllan. Este año al coincidir con el sábado santo y con los via crucis, todo ha sido muy confuso. Pero cualquier otro año si quieres encontrar dragones de verdad, no te compres un libro, búscalos en el bosque, sigue su rastro hasta la cascada.
El taller de adviento se celebró en Belasko el 29 y 30 de noviembre de 2.009
No se puede bordear ni atravesar. La navidad hay que superarla desde dentro. Es imposible sobrevivir sin salir de casa y sin comer cigalas. Lo más efectivo para pasar desapercibido estas navidades es disfrazarse de reno y pasear entre la multitud. Que no sean cazadores, por favor. Dragones que ladran construimos este reno de Troya 09.